El huevo se destaca por su alta densidad de nutrientes en relación con su aporte calórico moderado. Contiene proteínas de elevada calidad biológica, ácidos grasos insaturados (con baja proporción de saturados), prácticamente todas las vitaminas conocidas —excepto la vitamina C— y los minerales esenciales para el organismo.
Tanto la yema como la clara contienen compuestos fisiológicamente activos con propiedades antioxidante, antiinflamatoria, antimicrobiana, antiviral e inhibidora de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), entre otras.